Muros, a cinco minutos andando por los senderos que bajan al pueblo; y por cualquiera de los que suben al monte, antiguos caminos de carro: petroglifos, cruceiros, ermitas, y más allá dólmenes y castros.
Santiago, a una hora, Finisterre, a 50 km., A Coruña, A Costa da Morte, muy cerca… En pocos kilómetros un mundo.
Y no sigo porque igual piensan que exagero. Por si dudan, adjuntamos selección fotográfica que tampoco hace justicia a lo quí encontrarán.
No lo sueñe más, su Shangri-la existe, en Jallambau.